Por qué un vidrio puede romperse solo: causas térmicas y defectos invisibles
- Cristalería FOR

- hace 23 horas
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No es raro que un cliente nos llame diciendo que “el cristal se rompió solo” sin haberlo golpeado. Aunque parezca increíble, esto puede ocurrir, y suele deberse a tensiones internas del material o a cambios bruscos de temperatura. En Cristalería FOR (Pamplona) lo vemos con cierta frecuencia, tanto en viviendas como en locales.
1. Inclusiones de níquel: un defecto invisible
Durante la fabricación del vidrio templado, pueden quedar atrapadas micropartículas de sulfuro de níquel (NiS) en su interior. Estas partículas son invisibles a simple vista, pero con el tiempo y los cambios de temperatura, se expanden y generan una tensión interna que puede provocar la rotura espontánea del vidrio, incluso meses después de su instalación.
Este tipo de rotura se reconoce fácilmente por el patrón característico en forma de “granizo” o pequeños trozos similares a un puzzle. Para minimizar este riesgo, los fabricantes someten algunos vidrios a un proceso adicional llamado Heat Soak Test, una prueba térmica que detecta y elimina las piezas con posibles inclusiones antes de su uso.
🌡️ 2. Choque térmico: el enemigo silencioso del vidrio
Otra causa frecuente de rotura espontánea es el choque térmico, es decir, cuando una parte del vidrio se calienta rápidamente mientras otra permanece fría. Esa diferencia de temperatura crea tensiones internas que pueden hacer que el cristal estalle.
Un ejemplo muy común son las baldas de vidrio de los frigoríficos.
Al limpiarlas, muchas personas las sacan frías y las enjuagan directamente con agua caliente. Este cambio brusco de temperatura provoca una dilatación repentina en una zona del vidrio, mientras la otra sigue contraída, y el resultado es una rotura inmediata, aunque no haya habido ningún golpe.
En Cristalería FOR (Pamplona) analizamos cada caso para determinar la causa y ofrecer la mejor solución.
📍 Pamplona – Navarra





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